Elegir una bomba de calor no es ninguna ciencia, pero conviene saber algunas cosas de antemano. Aquí un resumen conciso de en qué fijarse. Nos basamos en más de 28 000 instalaciones en toda Europa y 20 años de experiencia en desarrollo y fabricación.
Tres tipos, tres situaciones
Primero hay que tener claro qué fuente de calor se tiene disponible:
- Aire-agua – la instalación más sencilla, sin sondeo ni colector. Funciona en cualquier lugar donde haya espacio para la unidad exterior. La mayoría de las viviendas unifamiliares elige esta opción.
- Tierra-agua – mayor eficiencia gracias a la temperatura estable del suelo. Se necesita suficiente terreno (colector horizontal) o un sondeo. Funcionamiento más silencioso, sin unidad exterior.
- Agua-agua – la mayor eficiencia (COP hasta 6,4). Requisito: un pozo con suficiente caudal y un estudio hidrogeológico.
En qué fijarse
Pérdidas de calor de la vivienda
El dato fundamental sin el que no tiene sentido empezar. Las pérdidas de calor las calcula un proyectista o un especialista en energía. A partir de ellas se dimensiona la potencia de la bomba: una bomba sobredimensionada desperdicia, una subdimensionada no da abasto.
COP (coeficiente de rendimiento)
El COP indica cuánto calor se obtiene por cada kilovatio-hora de electricidad. Un COP de 5 significa: 1 kWh de electricidad → 5 kWh de calor. Mayor COP = menores costes operativos. Pero atención: el COP se mide bajo condiciones concretas (p. ej. A7/W35 = aire a 7 °C, agua a 35 °C). Compare siempre en las mismas condiciones.
Nivel sonoro
Un aspecto que se suele olvidar, hasta que el vecino empieza a quejarse. En las bombas modernas, la potencia acústica se sitúa entre 45 y 60 dB(A). No solo importa el número, sino también el carácter del sonido. Las bombas con inversor y compresores de baja calidad suelen emitir un silbido molesto (componentes tonales) que resulta más perturbador que un ruido más alto pero uniforme. Pregunte por los resultados de las mediciones acústicas y si la bomba presenta componentes tonales.
Tipo de sistema de calefacción
Calefacción por suelo radiante (baja temperatura, 35 °C) = ideal para la bomba, COP elevado. Radiadores (temperatura más alta, 55 °C) = la bomba trabaja con más esfuerzo, el COP baja. Ambos sistemas funcionan, pero el suelo radiante es más eficiente.
Refrigerante: ¿futuro o fin de vida?
No todas las bombas tienen el mismo horizonte de vida útil. Los refrigerantes más antiguos R410A y R32 tienen un alto potencial de calentamiento global (GWP) y la normativa europea restringe gradualmente su disponibilidad. Al elegir, infórmese sobre el refrigerante:
- R290 (propano) – refrigerante natural con un GWP de solo 3. Una elección ecológica sin comprometer el rendimiento. Ideal para unidades exteriores.
- R454C – refrigerante ligeramente inflamable con GWP de 148. Una solución para situaciones en las que, por razones de seguridad, no se puede usar propano, por ejemplo en instalaciones interiores.
Una bomba con refrigerante moderno no se verá limitada por restricciones normativas en pocos años.
Fotovoltaica y Smart Grid Ready
Si tiene o planea instalar paneles fotovoltaicos, compruebe si la bomba puede aprovechar automáticamente los excedentes. La función Smart Grid Ready hace que la bomba reaccione a las señales de la red y de la fotovoltaica: con excedente de energía, se pone en marcha sola y almacena calor en los acumuladores, en lugar de vender los excedentes a una fracción del precio.
Instalación
La calidad de la instalación es determinante. Un sistema mal configurado tendrá problemas independientemente de lo buena que sea la bomba. Recomendamos trabajar con una empresa instaladora contrastada.
No piense solo en el precio de compra, piense en el coste total de vida
El precio de adquisición es solo el comienzo. La verdadera economía de una bomba de calor la determinan los costes totales durante la vida útil (TCO), y ahí las diferencias entre marcas y soluciones son dramáticas.
Costes operativos: Una bomba con mayor COP ahorra en electricidad de forma significativa. La diferencia entre un COP de 4,0 y 5,0 puede suponer varios cientos de euros por temporada en una vivienda normal.
Servicio y soporte: Pregunte cuánto cuesta una revisión, cuál es la disponibilidad de repuestos y si el proveedor ofrece diagnóstico remoto. La monitorización a distancia puede detectar un problema antes de que el usuario lo note, y resolver muchas cosas sin desplazamiento del técnico.
Garantía: La garantía estándar suele ser de 2–5 años. Algunos fabricantes ofrecen garantía extendida de hasta 10 años sobre el compresor y todo el sistema. Es una señal clara de confianza en el producto.
El precio orientativo de una bomba de calor aire-agua con instalación oscila entre 8 000 y 20 000 € según el tipo y la potencia. Los ahorros operativos respecto a una caldera eléctrica son típicamente del 50–70 %.
Subvenciones
Existen programas de subvenciones para bombas de calor en distintos mercados europeos. Le recomendamos consultar las ayudas disponibles en su comunidad autónoma o país, ya que las condiciones varían según la ubicación y se actualizan periódicamente.
¿No sabe por dónde empezar?
Escríbanos o llámenos. Le asesoramos en la elección según su vivienda, presupuesto y condiciones.